Ir al contenido principal

Librerías que resisten


Dusan Velikovic escribió en «Amor mundi» que «un bombardeo es el suceso ideal para poner en orden mi biblioteca». Si, por nuestra parte, estamos en guerra con el coronavirus -y uno de los frentes de batalla es el encierro, el retiro, la cuarentena- no parece exagerado afirmar que este combate es propicio para reconciliarnos con los libros. Desde luego, un bombardeo y una pandemia son cosas distintas, pero a su vez nuestros enemigos tienen algo en común. No en vano son dos de los cuatro jinetes del Apocalipsis.

El caso es que Madrid, poco a poco, se va recluyendo. Esta ciudad, «rompeolas de todas las Españas», se va yendo a casa como a regañadientes. Por cerrar, cierran hasta algunos bares, que en Madrid es casi inconcebible. En medio, pues, de la debacle del ocio, ¿qué nos queda?
Nos quedan las librerías. 

Los locales han cerrado han reducido su actividad al máximo, pero siguen vendiendo por internet. Troa, por ejemplo, ha eliminado los gastos de envío y distribuye a toda España. Como el último legionario del muro de Adriano, aunque vengan los bárbaros, mientras Roma resista resiste la civilización entera. Hoy esa resistencia la encarnan estas librerías que sigue prometiendo la compañía, el consuelo y la felicidad que los libros ofrecen. 

Hay mucho que leer. No se dejen abatir. Resistan entre libros.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El coronavirus y la abolición del hombre

El incremento de casos de infectados, hospitalizados y muertos por coronavirus ha llevado a situaciones terribles en los hospitales madrileños. Muchas de las personas que enferman son mayores de 80 años que no pasarían un triaje por razones de edad. En una especie de selección natural cruel y perversa provocada por la imprevisión y la irresponsabilidad de algunos políticos, se da prioridad a los jóvenes cuando hay escasez de recursos. Hasta aquí nos ha conducido la cultura de la muerte y el descarte que, desde el aborto hasta la eutanasia, cree que le corresponde al hombre decidir quién vive y quién muere. Se suele decir que estamos librando una guerra contra el coronavirus, pero esta situación que vivimos no es fruto del azar ni del destino escrito en las estrellas, sino de la imprudencia y el politiquerío. Debemos recuperar el sentido profundo de lo que somos y asumir que una sociedad que sacrifica o abandona a los mayores seguramente no pueda sobrevivir. Quizás tampoco lo mere...

Cuarenta días

El coronavirus ha impuesto la cuarentena a muchas personas.  Cuarentena, que viene de cuarenta, evoca de algún modo el infinito que ese número representa. Cuarenta días y cuarenta noches llovió sobre el mundo cuando Yahvé desencadenó su ira y decidió destruir el mundo salvando sólo a una pareja de cada especie. Cuarenta años vagó Israel por el desierto.  Ahora nos toca a travesar un desierto. Algunos encerrados en casa. Otros hospitalizados. Todos con el ánimo en suspenso a la espera de que se desarrollen los acontecimientos.  Esta espera puede ser una buena ocasión para ajustar cuentas con la biblioteca. Si Samuel Pepys escribió un páginas prodigiosas sobre la peste que asoló Londres en 1665 o el Gran Incendio de 1666, no se ve por qué uno no pueda escribir sobre las lecturas con que sobrellevar estos días de forzado retiro.  Yo no estoy recluido, pero personas a las que aprecio lo están y esto, de algún modo, me hace solidario con su suerte. Espe...

Padres de la Iglesia, maestros y místicas

La editorial Ciudad Nueva dedicó hace algún tiempo tres libros a las catequesis de Benedicto XVI sobre los Padres de la Iglesia y los maestros y las místicas medievales. Este tiempo de retiro forzado nos brinda la oportunidad de reencontrarnos con estos libros deliciosos, eruditos y reconfortantes.  En efecto, Benedicto XVI no requiere de presentación. El teólogo, el pastor y el Papa se dan aquí la mano para enseñar la fe al tiempo que deleitan. Una de las cosas que no se mencionan lo suficiente es que este catedrático de Teología es, entre otras cosas, un gran escritor. Hay que agradecer a Ciudad Nueva que estos tres libros sean pequeños, manejables y en tapa blanda. Su lectura es amena y el tamaño de la letra con los márgenes generosos permiten marcar, anotar y subrayar el texto. Así se pasa del libro leído al libro estudiado y, por tanto, vivido. Así se produce un verdadero crecimiento a través de estas lecturas breves y ágiles que incluyen breves referencias biog...